Tras la consolidación del «Plan B» y con el respaldo directo de la presidenta Claudia Sheinbaum, Ricardo Monreal asumirá formalmente en abril su encargo como coordinador de la Primera Circunscripción. Su misión principal será la operación política en seis estados clave, con especial atención en Jalisco y su capital, Guadalajara.
Fiel a la estrategia de Morena de asignar a perfiles de alto nivel —denominados internamente como «Generales»— para el blindaje de las circunscripciones, Monreal será el encargado de vigilar que se cumplan las directrices del Consejo Nacional.
Entre sus responsabilidades más críticas destaca la aplicación de los nuevos criterios de selección de candidatos, los cuales establecen filtros rigurosos para evitar:
- Nexos con el crimen organizado: Supervisión de perfiles para garantizar integridad.
- Casos de nepotismo: Frenar la herencia de cargos y privilegios familiares.
Para cumplir con estos objetivos, Monreal contará con un equipo de operadores estatales que brindarán seguimiento permanente a los actores locales. Este equipo técnico y político será el encargado de aterrizar la estrategia nacional en cada municipio, asegurando que el proceso interno se mantenga alineado a los principios del partido.
Con la mira puesta en las gubernaturas y alcaldías en disputa, la llegada de Monreal en abril marcará el inicio de la fase más intensiva de la organización electoral en el occidente y norte del país.
