Myriam Sánchez
Supergirl es una película que logra darle una identidad propiaa uno de los personajes más importantes de DC y que demuestra que todavía se pueden contar historias interesantes dentro del género de superhéroes. Desde el inicio, la película apuesta por mostrarnos una versión más humana, imperfecta y emocional de Kara Zor-El, alejándose de la imagen de la heroína invencible para presentar a un personaje con conflictos, dudas y una personalidad mucho más compleja.
Uno de los aspectos que más destaca es la forma en que la película construye a su protagonista. Kara no solo enfrenta amenazas externas, sino también sus propias emociones y experiencias, lo que hace que su viaje se sienta más personal y que el público pueda conectar fácilmente con ella. Esto le da profundidad a la historia y permite que los momentos más emotivos tengan un mayor impacto.
Visualmente, la película cumple bastante bien. Las secuencias de acción son dinámicas, los efectos especiales están bien logrados y los escenarios ayudan a crear una aventura entretenida de principio a fin. Además, el tono de la película consigue equilibrar los momentos de acción con aquellos más centrados en el desarrollo de los personajes, algo que se agradece dentro de un género que muchas veces prioriza únicamente el espectáculo.
Sin embargo, el guion es probablemente su punto más débil. Aunque la historia funciona y logra mantener el interés, en varios momentos se siente un poco plana y predecible, sin llegar a sorprender tanto como podría haberlo hecho. Hay situaciones y diálogos que carecen de la fuerza necesaria para dejar una huella más profunda, por lo que la narrativa no siempre resulta tan llamativa como la propuesta visual o el trabajo de los actores.
Aun así, la película cuenta con un elemento que eleva significativamente el resultado final: la actuación de Milly Alcock. Su interpretación de Supergirl es, sin duda, lo mejor de toda la película. Alcock transmite fuerza, vulnerabilidad, determinación y carisma de una manera muy natural, logrando que el personaje se sienta auténtico y fácil de comprender. Su presencia en pantalla sostiene gran parte de la historia y demuestra que fue una excelente elección para dar vida a esta nueva versión de Kara Zor-El.
En conclusión, Supergirl es una película bastante buena que ofrece una visión fresca del personaje y que destaca gracias a su protagonista, su apartado visual y su enfoque más emocional. Aunque el guion no siempre está a la altura de sus mejores ideas y llega a sentirse algo plano, la actuación de Milly Alcock y la construcción de Kara hacen que la película valga completamente la pena.
Calificación: 8.5/10
Una película entretenida, emocional y con una protagonista sobresaliente que demuestra que Supergirl puede brillar por sí sola dentro del universo de DC.

