“Cualquier parecido con la película de GREMLINS es mera coincidencia”
* MDE. Tlacael Jiménez Briseño
Socio Director de LA&JB abogados
Siempre me ha gustado verle el lado positivo a las
situaciones y lo bueno a las cosas que pasan, pero en esta ocasión no puedo dejar de reconocer la realidad del galimatías en que parece se ha convertido la reforma constitucional que establece la elección por voto popular de los miembros del Poder Judicial de la Federación, promulgada el 15 de septiembre de 2024 por el entonces Presidente Andrés Manuel López Obrador, publicada el mismo día en el marco de las celebraciones por la Independencia de México.
Estamos prácticamente a 20 días de la jornada electoral (1 de junio) y por más que después de que los candidatos que lograron cumplir con los requisitos constitucionales, legales y que la diosa fortuna los favoreció en los respectivos sorteos por tómbola de dos de los tres comités más el del Senado (que tuvo que entrar como bateador emergente porque los integrantes del comité del Poder Judicial tiraron la toalla antes de que sonara la campana argumentando que no pudieron cumplir en tiempo con el paquete) y que sirvieron de filtro del gran universo de abogados inscritos para participar; la presencia de los candidatos se han reproducido como Mogwais* mojados en todas las redes sociales populares, unos pidiendo el voto abiertamente, a veces sin argumentos, otros explicando porque hay que votar por ellos, otros más detallando en qué consiste la función del puesto al que aspiran y muchos más bailando, cantando, contando chistes o interpretando parodias dirigidas al público interesado o inmerso en temas de abogacía; y por más que el INE, las universidades y los medios de comunicación han potenciado al máximo sus campañas de información para que la sociedad en general logre concientizarse de la trascendencia del ejercicio democrático en puerta y se convenzan de que deben de ir a votar porque es su derecho como ciudadano (art. 35, F-I CPEUM), pero en esta ocasión apelando también a que dicha prerrogativa (votar) es una obligación del ciudadano de la República (art. 36, F-III CPEUM), el ánimo y motivación de las personas, jóvenes, no tan jóvenes y adultos mayores, hombres y mujeres, nada más no levanta.
Por otro lado, ejercicios ciudadanos que hacen público relaciones oscuras o mal sanas entre algunos de los candidatos con el crimen organizado, factores reales de poder o personajes de partidos políticos también se multiplican y arrecía su presencia advirtiendo de la plaga de Gremlins* en que podrían convertirse esos Mogwais* Tictokeros que llegarían a secuestrar nuestra justicia en México al haberles dado de comer después de la media noche no obstante se nos advirtió oportunamente que no debíamos hacerlo porque serían representantes de la maldad más pura.
Así, confirmo mi opinión vertida hace unos meses en un podcast al que me invitaron para hablar de este proceso electoral donde afirmé que la participación ciudadana en esta elección será de candidatos, sus familiares y amigos, abogados, colegios de abogados, acarreados de partidos y otros factores de poder, pero del ciudadano común no porque es ignorante del tema y éste no encuentra el interés para acudir a emitir su voto ya sea como derecho o como obligación.
A estas alturas del proceso parece que mis palabras me están convirtiendo en profeta, pues de platicar con la gente y a pesar de todos los esfuerzos mencionados, el vencer esa apatía de lapoblación sigue sin lograrse pues, si antes de que iniciará el proceso electoral había voces que pronosticaban el 2% de participación, una vez iniciado el proceso otros han pronosticado entre el 8% y el 10%, la verdad yo soy escéptico de que se logre, ojalá me equivoque, por el bien de nuestra democracia y del Estado de Derecho.
Por ello, quiero hacerles patente las palabras del filósofo estoico Epicteto: “El hombre sabio no debe abstenerse de participar en el gobierno del Estado, pues es un delito renunciar a ser útil a los necesitados y una cobardía ceder el paso a los indignos”.
* Referencia a fans de las películas de Steven Spielberg

Coincido contigo amigo Tlacael, la forma en que se seleccionó a los candidatos, no fue del todo convincente, y la mayoría de los candidatos son miembros del Poder Judicial Federal, y fueron ellos los que más trabas le pusieron a la reforma, se declararon en paro de labores, y ahora ahí están participando. La verdad no creo que participe, no se ni donde se votará. Saludos
Excelente punto de vista, pues la sociedad mexicana aún no tiene la visión real y necesaria como es del propósito de estás elecciones para mejorar la justicia debido a que aún falta mucha cultura social en este ámbito de elección, pero esperemos sea un buen resultado.