- El país apenas cuenta con 6,000 profesionales capacitados frente a una demanda de 85,000 puestos.
- Ataques cibernéticos generan pérdidas de más de 7,500 millones de dólares anuales en el país.
- En Jalisco, instancias como la Policía Cibernética mantienen decenas de vacantes sin poder cubrir por falta de perfiles.
En medio de una ola creciente de ataques cibernéticos contra instituciones públicas tal como sucedió con la plataforma del CODE Jalisco y empresas
privadas, México enfrenta una alarmante escasez de talento calificado en materia de seguridad digital. Así lo advirtió Nicole Estefanía Muñoz Filipetti, directora académica del Centro de Entrenamiento de la Universidad de Tecnologías Avanzadas (UNIAT).
De acuerdo con la especialista, las empresas e instituciones del país sufren pérdidas anuales estimadas en 7,500 millones de dólares debido a brechas e incidentes de seguridad, siendo la industria bancaria y el sector de Operational Technologies (OT / manufactura) los más golpeados.
«Para estar al ritmo de los atacantes en ciberseguridad, México necesita alrededor de 85,000 puestos especializados. Actualmente solo contamos con 6,000 en todo el país. Tenemos un déficit de 77,000 profesionales que las empresas e instituciones simplemente no pueden encontrar», señaló Muñoz Filipetti.
A decir de la directiva, el problema radica en el modelo educativo tradicional de México, enfocado históricamente en formar «todólogos» o profesionales generales (la llamada navaja suiza) en lugar de perfiles técnicos ultraespecializados.
Además, el sistema educativo marcha con al menos 4 a 5 años de retraso respecto a las necesidades reales del mercado laboral:
- Aparición tardía: Las licenciaturas e ingenierías enfocadas 100% en ciberseguridad han comenzado a ofertarse masivamente apenas en años recientes.
- Tiempo de formación: Formar a un especialista toma en promedio 4 años y medio, por lo que las primeras camadas universitarias aún están en proceso.
- Parche temporal: Para paliar la crisis, las empresas están recurriendo a la reconversión acelerada de programadores e ingenieros en sistemas mediante diplomados, certificaciones y posgrados.
A nivel local, el panorama refleja la vocación económica de la entidad. Al ser Jalisco un importante polo de desarrollo tecnológico y de software, la demanda principal se concentra en arquitectos y especialistas en seguridad en la nube.
Esta escasez no solo afecta al sector privado. El sector público arrastra un rezago crítico tras recientes ataques a dependencias de los tres órdenes de gobierno (como los registrados en el SIAPA, el IMSS o dependencias federales).
Como reflejo de esta situación, tan solo la Policía Cibernética de Jalisco mantiene un promedio de 35 vacantes abiertas que no ha podido cubrir. La razón: se requieren perfiles dobles que combinen la formación policial reglamentaria con competencias avanzadas en análisis forense digital, auditoría y desarrollo de software.
Frente a este escenario, instituciones tanto públicas como privadas buscan reestructurar sus modelos:
- Captación temprana: Atraer el interés y habilidades de los estudiantes desde nivel secundaria y bachillerato.
- Actualización curricular: Diseñar carreras cortas, maestrías especializadas y centros dedicados a nuevas tecnologías para evitar los planes de estudio rígidos tradicionales.
«La industria no busca a alguien que sepa un poco de todo; busca al especialista exacto en una sola materia. Hacia allá tiene que evolucionar la educación en el país», concluyó la académica.
