- Legisladores federales de Morena rechazan otorgar un «cheque en blanco» al Gobierno del Estado para endeudamiento.
- Proponen que expertos independientes auditen la red del SIAPA y critican el doble discurso frente a la Federación.
Ante la crisis por el suministro de «agua sucia» en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG), legisladores federales de MORENA y aliados establecieron una condición innegociable para apoyar el plan hídrico de Jalisco: la creación urgente de un Comité Técnico-Científico.
La propuesta dada a conocer por la presidenta de la comisión de Presupuestos de la Cámara de Diputados, Mery Pozos, indicó que se busca sacar el tema de la arena política para dejarlo en manos de investigadores. El objetivo de este comité sería realizar un trabajo directo en territorio para auditar el estado real de los acueductos, identificar los focos de contaminación y evaluar la operatividad de las plantas potabilizadoras.
La exigencia de este nuevo comité técnico surge como respuesta directa a las severas deficiencias detectadas en el Plan Hídrico presentado por el Ejecutivo estatal, el cual pretende justificar un endeudamiento que rondaría entre los 20,000 y los 35,000 millones de pesos.
Asimismo la legisladora exigió también la participación activa de los presidentes municipales de la ZMG, recordando que la distribución de agua potable es una obligación constitucional de los ayuntamientos. Se criticó fuertemente que las estrategias recientes, como la inversión de 100 millones de pesos para el reparto de pipas, se decidan de manera unilateral desde el Gobierno del Estado sin consultar a los alcaldes del sistema intermunicipal.
Por otra parte los representantes federales lanzaron duras críticas hacia la gestión política de Movimiento Ciudadano (MC). Cuestionaron el «doble discurso» del mandatario estatal Pablo Lemus, a quien acusaron de mantener una narrativa de confrontación y asfixia financiera ante los medios de comunicación, pero adoptar una postura sumisa en sus reuniones con la Presidencia de la República.
Respecto a la propuesta estatal de construir un nuevo acueducto desde Chapala, la Comisión de Presupuesto fue categórica: el proyecto no está validado por la Federación, encontrándose apenas en una fase de análisis técnico por parte de la Conagua.
Indicaron que el documento entregado al Congreso del Estado de Jalisco, fue calificado como un plan «sin pies ni cabeza», basado en un diagnóstico desactualizado del año 2010. Los legisladores incluso ironizaron al señalar que parece haber sido redactado con herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT.
Dieron a conocer que ellos acudieron con el experto en la materia, Arturo Gleason, quien advirtió que la construcción de un macro acueducto no resolverá el problema central: el agua se está contaminando en las redes de distribución finales y en las tuberías cercanas a los hogares. Autorizar los miles de millones solicitados sin un diagnóstico real de esta infraestructura, afirmaron, abriría la puerta a un esquema de privatización disfrazado de concesión operativa.
Por su parte el diputado federal Alberto Maldonado aseguró que la bancada ofrece una postura propositiva y de «mano franca», pero rechazó tajantemente que la solución sea únicamente la asignación de presupuestos millonarios sin una planeación transparente.
«No estamos de acuerdo en que se diga ‘échame tantos millones’ para arreglar el tema y presentar una propuesta que viene toda desordenada, que no tiene pies ni cabeza. Lo que alcanzamos a ver nosotros es que plantean prácticamente negocios con la obra pública», acusó el legislador.
Finalmente, Pozos, desmintió la narrativa estatal que acusa al Gobierno Federal de abandonar a Jalisco en la agenda del agua. Se recordó que fue la administración pasada la que rescató el proyecto de El Zapotillo, obra que el gobierno estatal presumió como garantía de abasto para los próximos 50 años.
En la rueda de prensa, la diputada federal Mery Pozos estuvo acompañada de los legisladores Alberto Maldonado Chavarin, Marcela Michel, Katia Castillo, Raúl Álvarez, Haidyd Arriola, Bruno Blancas y José Luis Sánchez,
El dato. Durante el actual sexenio federal, se han invertido más de 3,000 millones de pesos destinados a la construcción de tres nuevas plantas potabilizadoras, la reparación de otras tres y el mantenimiento de kilómetros de redes. Además, a través del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS), se etiquetaron más de 500 millones para el revestimiento de 15 kilómetros del canal Oria, con una proyección de 620 millones adicionales para la tecnificación del vital líquido en el Estado.
