Icono del sitio

Contradicciones en solicitudes de información evidencian irregularidades: Tlaquepaque «desaparece» deuda de empresa publicitaria

WhatsApp Image 2026-06-15 at 12.31.10 PM

* Mediante solicitudes de Transparencia, las respuestas son evasivas, ya que argumentan con cambios de términos reglamentarios, para no dar respuestas claras.

Gabriela Godínez García

 

El Ayuntamiento de Tlaquepaque cae en contradicciones respecto a campaña publicitaria “Tlaquechat”, evidenciando la opacidad y el manejo opaco de los recursos del municipio.

En abril, el Ayuntamiento admitió que la campaña «Tlaquechat» se pagó con la «donación» de una deuda publicitaria; un mes después, declaró la inexistencia de dicha información, para evitar revelar el nombre de la empresa y los montos.

Es importante señalar que cayó en severas contradicciones al responder las dos solicitudes de información pública realizadas por este medio de comunicación en un lapso de apenas 20 días. La autoridad municipal pasó de justificar la gratuidad de una campaña publicitaria, mediante el cobro de una deuda, a negar rotundamente la existencia de dicho adeudo cuando se le pidieron los detalles.

El caso, que involucra a la Sindicatura Municipal y a la Unidad de Transparencia bajo el expediente UT 788/2026, en el curso, deja bajo opacidad el nombre de la empresa beneficiada y los montos reales del acuerdo en relación a los espectaculares, creando un enredo institucional que enciende las alarmas sobre la rendición de cuentas en el municipio.

El conflicto administrativo comenzó el pasado 16 de abril de 2026, cuando esté medio solicitó conocer el costo y los contratos de los espectaculares de la campaña gubernamental «Tlaquechat«.

En esa primera instancia (Expediente UT 395/2026), la Sindicatura Municipal, mediante el oficio SMT 0474/2026, respondió de manera detallada y formal:

El sujeto obligado afirmó textualmente que la disponibilidad de los espectaculares tenía su origen en un Contrato de donación en Pago, derivado de los adeudos que una empresa publicitaria tenía con el municipio.

Asimismo, detalló que en dicho instrumento jurídico se había establecido un costo de $25,000.00 pesos por concepto de uso de espacio con una vigencia de dos meses, además de otras estructuras sin erogación adicional.

Con esta respuesta, el gobierno municipal justificó ante la ciudadanía que la campaña no estaba costando un solo peso del erario, sino que se trataba de una recuperación fiscal.

El escenario cambió radicalmente el 12 de mayo de 2026, cuando se ingresó una segunda solicitud (Expediente UT 788/2026). Tomando como base la respuesta anterior, en el que se solicitó conocer el nombre de la empresa publicitaria deudora, la razón del adeudo original y las cláusulas del contrato incumplido que generó la donación.

Ante estas preguntas, la Sindicatura Municipal emitió el oficio SMT 658/2026 con una postura completamente opuesta:

Calificó los cuestionamientos como una «premisa errónea». La autoridad determinó que el señalamiento de que los espacios publicitarios derivaron de una deuda que era «inexistente». Con este argumento, se declaró la inexistencia de la campaña previa supuestamente incumplida, del contrato original, del monto presupuestado y del número de espectaculares asignados originalmente.

Para cerrar la puerta a la información, la Unidad de Transparencia validó una resolución «Afirmativa Parcial». Esto permitió al Ayuntamiento entregar las ubicaciones físicas de los anuncios actuales pero sepultar legalmente el expediente de la deuda de la empresa publicitaria bajo el sello de «información inexistente».

Por otra parte, la falta de coordinación interna en el Ayuntamiento sumó otra inconsistencia en el gasto de la campaña «Tlaquechat«.

Por un lado, la Secretaría de Administración y Finanzas transparentó en el oficio 12007/2026 que el municipio erogó recursos para la rotulación de 100 bardas, con un costo unitario de $690.00 pesos (un gasto total de $69,000.00 pesos).

Por el otro, la Sindicatura Municipal insistió en ambas solicitudes que en sus acervos documentales no obra ninguna información, ubicación exacta ni testigo fotográfico sobre la pinta de dichas bardas.

Mientras una dependencia paga por la publicidad exterior, la encargada de los bienes del municipio afirma desconocer por completo dónde quedaron plasmados los recursos públicos.

Salir de la versión móvil