Cada año, los estudiantes de la Preparatoria de Ciudad Guzmán se reúnen en el Jardín Principal para levantar un altar dedicado al Día de Muertos. Con velas, papel picado y flores de cempasúchil, llenan el espacio de color,
respeto y amor por las tradiciones mexicanas.
Este año, el grupo de 3E matutino dedicó su altar a la abuelita de una de sus compañeras, transformando la actividad en un acto de unión, cariño y memoria.
Amanecer de trabajo y tradición
Con pinceles en mano y el suelo como lienzo, los estudiantes de 3E comenzaron la jornada dibujando la forma de los tapetes. A su alrededor, las bolsas de aserrín esperaban su turno para llenar de color los diseños que pronto se convertirían en arte efímero.Entre convivencia y concentración, los alumnos del 3E trazan los primeros dibujos sobre el suelo; el aserrín aguarda paciente para darles vida.
Los primeros trazos del recuerdo.
Una alumna pintando el tapete con crayola, rodeada de bolsas de aserrín. Con una crayola en mano, una de las alumnas comenzó a delinear las figuras sobre el suelo. Cada trazo marcaba el inicio del tapete que, más tarde, se llenaría de color y significado. A su alrededor, las bolsas de aserrín esperaban su turno para dar vida a los dibujos.Los primeros trazos tomaron forma sobre el suelo. Así comenzó el homenaje que realizó el grupo de 3E.